II Jornadas de Software Libre en Lanzarote

Desde la organización de estas jornadas contaron conmigo para dar una ponencia, y he tenido la gran fortuna de conocer una gente estupenda y aprender un poquito de algunos proyectos muy interesantes. Antes de nada mi agradecimiento a la gente de la organización: Kuko, Alberto, Mª Paz y José. Hicieron un trabajo ingente y encima se preocuparon de que los ponentes nos sintiéramos como en casa desde el primer minuto.

Con Kuko en Lanzarote

Lástima que por la brevedad del viaje no me diera tiempo a hacer algo de turismo, sólo una visita de poco más de media hora al castillo/museo de la foto (con Kuko). La isla y, sobretodo sus gentes, prometen mucho y animan a pensar en volver.
Ya me ha ocurrido alguna otra vez, pero volví a impresionarme: después de mi ponencia, un emigrante extremeño que me dijo llevar más de 20 años en las islas, se acercó para decirme que oyéndola se sintió orgulloso de ser extremeño. Cosas como esa consiguen mantener el ánimo y que el excesivo trabajo, los disgustos y, en muchas ocasiones, los sofocones que da el proyecto de LinEx en la educación se olviden y le empujen a uno a seguir adelante.

Y sobre las ponencias que escuché, lo de siempre: dan ganas de tener un par de vidas más para aprender tantas cosas interesantes de las que no sé casi nada: gestión documental, marketing y CRM con linux, etc. Pero me quedo muy especialmente con la ponencia de dos técnicos del CGA de la Junta de Andalucía: Rodrigo Salvador y Julio Duque (que entre sus méritos tiene el ser el que le hizo en el pasado SIMO la primera foto al Vista colgado con su pantalla azul) . Impresionante lo que han montado: con 40 personas gestionan la red de ordenadores más grande del mundo (están en trámites con el libro Guinness). En los centros no hay informático, sólo un profesor TIC con algunas horas de clase libres. Más de 2000 servidores y 110.000 ordenadores, más de 7000 incidencias resueltas en 3 meses. Y como siempre pasa con el software libre: herramientas que ya existen más buenas ideas más un grupo de gente con ganas dan unos resultados excelentes. La lógica aplastante de saber siempre exactamente lo que tiene cada servidor, cada puesto. Cuando uno de los técnicos llega a un centro sabe que el servidor está bien configurado, y funcionando como los otros 2000 servidores, con los mismos parámetros de configuración y los mismos paquetes instalados. Algo que es tan obvio, pero que muchos discuten todavía: sin una gestión homogénea y uniforme es imposible gestionar miles de ordenadores. El resultado es espectacular: después de 7000 incidencias el jueves sólo tenían abiertas 38, con una disponibilidad superior al 99,99% de los ordenadores y servidores que están en los institutos. Mis respetos y admiración por lo que aquí han hecho los andaluces, y sólo con 40 personas.