Casos de éxito

Me hace gracia el lenguaje grandilocuente de los comerciales encorbatados que deslumbran a los directivos de las empresas o a los políticos con mando en plaza. Una de las cosas que suelen vender es aquello de los casos de éxito de sus empresas.

La semana pasada estuvo en Extremadura, entrevistándose con el presidente y las consejeras de Sanidad y Educación, la presidenta de Microsoft Ibérica (Marca Registrada). Por supuesto, les dijo que ellos son más guapos, hacen las cosas mejor y son baratitos. Esa empresa californiana tiene en su página web como caso de éxito el desarrollo de Diraya. Diraya es el proyecto andaluz equivalente al proyecto Jara extremeño, es decir: la gestión de la sanidad, incluyendo a los pacientes. En Andalucía Diraya lo ha hecho Indra con Microsoft. En Extremadura Jara lo ha hecho IBM con software libre. Ambos son proyectos faraónicos, caros y en perenne desarrollo. Pues bien, el caso de éxito de Diraya resulta que al final el gobierno andaluz lo tiene que retirar porque no funciona, después de haberse gastado 10.000 millones de pesetitas (cifra de 2005, a saber cuanto más se habrá incrementado en los siguientes cuatro años). No importa, como dijo aquella, “estamos manejando dinero público y el dinero público no es de nadie”.

No sé lo que ha costado Jara en Extremadura, pero sé que está recibiendo premios frente a los desastres que cosecha Diraya. Espero que nuestros políticos no se crean los cuentos chinos que les vienen contado las/los comerciales en traje ejecutivo. Al fin  y al cabo sus técnicas de venta son conocidas. Ahora esta señora dice que va a regalar su producto a los estudiantes. Por supuesto, cuando dejen de ser estudiantes ya no se lo regalará, se lo cobrará bien cobrado actualización a actualización. Es exactamente la técnica comercial que usan otros negociantes cuando regalan su producto mezclado entre golosinas a los niños a la puerta del colegio, para que enganchen, porque saben que, luego, salir del mono es tan doloroso que muchos prefieren seguir comprándoles antes que liberarse.

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