Hay por ahí quien dijo que el nacionalismo es una enfermedad que se cura viajando. No puedo estar más de acuerdo con esa frase. Cuando se sale por ahí se aprenden dos cosas: a valorar las cosas buenas que tienes en casa y a valorar las cosas buenas que tienen los demás. En mi última reunión con desarrolladores y usuarios de Debian en educación pude hablar con gente de más de doce paises distintos, desde Brasil a China, pasando por Estados Unidos y un buen puñado de países europeos. Y habiendo estado líado a finales de curso pasado y parte del verano con el tema de la implantación de los portátiles en los institutos extremeños, aproveché la ocasión para indagar qué se está haciendo por ahí.
Pude constatar que la tendencia universal es dotar a los alumnos con los portátiles tipo subnotebook, de menos de 1 Kg de peso y menos de 500 dólares de precio. En años anteriores se usaron en algunos sitios portátiles estándar, pero desde hace aproximadamente un año, a nadie se le ocurre entregar a un niño o adolescente un portátil de más de 500 dólares de valor. Hay múltiples razones, desde la seguridad del niño antes posibles robos cuando va por la calle, pasando por lo cómodos que son estos cacharros o que puedes comprar dos o tres por el precio de un portátil estándar. Proyectos comenzados en Estados Unidos, Noruega, Alemania, etc. TODOS usan esos portátiles. Triunfan sobre todo dos modelos: el EeePC de Asus y el Acer Aspire One. Este último parece ser que tiene un éxito tremendo entre “las” adolescentes por su excelente diseño y colores.
Luego, vuelvo la vista a casa y me encuentro que en Castilla-La Mancha este verano han comprado portátiles para los profesores que pesan ¡3 kg, fuente de alimentación aparte! y que son un modelo igual al que usan en Andalucía. Que en Aragón entregan en los colegios Tablets PC que valen un ojo de la cara y que tienen que aconsejar a los equipos directivos de los centros, en las ciudades grandes, que los niños no se los lleven a casa porque les asaltaban los chorizos a la puerta del colegio. Y ya en casa, en Extremadura, se han comprado unos portátiles que valen, segun el Director General de Política educativa, unos 700 euros y se van a comprar más del mismo estilo ahora.
Así que sí, definitivamente, Spain is different. Compramos portátiles caros y/o pesados, mientras que otros países, ya sean ricos o pobres, compran portátiles pequeños, ligeros y baratos. ¿En qué estarán pensando estos guiris?.
Acabo con una anécdota: hace unos días me encontré en Mérida (Extremadura) con un profesor que ya pasó hace tiempo los 50 años y que estaba encantado y felicísimo con un portátil que la editorial Santillana había regalado a los profesores del departamento. Contaba que el portátil en cuestión era una maravilla y era un … Acer Aspire One de 9,5 “.